Antes de sumergirnos en el mundo de los infladores y accesorios, es importante comprender por qué el balón ocupa un lugar tan destacado en este deporte. Un balón bien inflado no solo afecta la comodidad con la que juegas sino también tu rendimiento general. Un balón correctamente hinchado proporciona una mayor precisión en pases y tiros, así como una mejor sensación al contacto con la mano. Además, ayuda a prevenir lesiones en las muñecas y manos debido a un mal agarre o presión inadecuada.
Existen diferentes tipos de infladores disponibles en el mercado, cada uno con sus propias ventajas y desventajas. A continuación, te detallamos los principales:
Son las más comunes y económicas. Funcionan mediante un movimiento manual que comprime aire dentro del balón. Son ideales para llevarlas a entrenamientos o partidos fuera de casa, ya que son ligeras y fáciles de transportar. Sin embargo, pueden resultar fatigantes si se usan durante mucho tiempo o si necesitas inflar muchos balones seguidos. Ventajas:
Estas bombas se accionan con el pie, lo que permite mantener las manos libres mientras se infla el balón. Son más rápidas y eficientes que las manuales, aunque requieren un poco más de espacio para su uso. Se utilizan principalmente en clubes o gimnasios donde hay varios balones que deben ser hinchados regularmente. Ventajas:
Son la opción más avanzada y eficiente para inflar balones de balonmano. Funcionan a través de un enchufe eléctrico o batería recargable, lo que te permite inflarlos con solo presionar un botón. Son perfectas para clubes deportivos o gimnasios donde se necesitan inflar muchos balones regularmente. Ventajas:
Un kit de agujas es esencial para inflar balones, ya que la mayoría vienen con válvulas pequeñas que requieren un accesorio especial. Estos kits suelen incluir varias agujas de diferentes tamaños y materiales (acero inoxidable o plástico) para adaptarse a los distintos tipos de balón. Ventajas:
Un medidor de presión de aire es un accesorio importante para asegurar que el balón esté inflado correctamente. Existen diferentes tipos, desde los manuales hasta los digitales, y te permiten controlar la cantidad de aire en el balón para evitar sobreinflarlo o desinflarlo. Ventajas:
Al elegir un inflador para balonmano, debes tener en cuenta varios factores para asegurarte de que cumpla tus necesidades:
Como hemos visto anteriormente, existen diferentes tipos de bombas disponibles. La elección dependerá del uso que le vayas a dar y del presupuesto que tengas. Si eres un jugador aficionado ocasional, una bomba manual o footpump puede ser suficiente. Si perteneces a un club deportivo o gimnasio, te recomendamos invertir en una bomba eléctrica para ahorrar tiempo y esfuerzo.
El material con el que está fabricado el inflador es importante ya que determinará su durabilidad y resistencia. Las bombas eléctricas suelen tener cuerpos de plástico resistente al impacto, mientras que las manuales y footpump pueden estar hechas de metal o plástico más ligero.
Es importante verificar la presión máxima a la que el inflador puede alcanzar para asegurarte de que es compatible con el balón de balonmano. La presión recomendada para los balones de balonmano suele oscilar entre 0,47 y 0,62 bares (6.8 - 9 psi).
Si necesitas llevar la bomba contigo a entrenamientos o partidos fuera de casa, elige una que sea compacta y ligera. Las bombas manuales son ideales para este propósito, aunque las footpump también pueden ser portátiles si se pliegan fácilmente. Las bombas eléctricas suelen ser voluminosas y pesadas, por lo que no son recomendables para transportarlas a menudo.
Un buen inflador debe ser fácil de usar y mantener limpio. Algunos modelos cuentan con un diseño ergonómico o indicadores visuales que facilitan su manejo. Asegúrate también de que las agujas sean fáciles de insertar en la válvula del balón para evitar dañarla.
El uso de infladores adecuados y accesorios para balones te ofrece múltiples beneficios: